La derecha partida en tres está nerviosa gravemente. Han entrado dos de ellos en el insulto personal y colectivo, algo impresentable en una moderna democracia, donde las formas dicen más que las palabras, donde la educación está por encima de las diferencias ideológicas.

La izquierda, mientras, coloca esas adivinaciones sociológicas pagadas con dinero público pronosticando una mayoría absoluta, que trata de descolocar al resto de rivales en las próximas generales posiblemente situadas para el otoño.

Entre los disloques de las derechas desnortadas y maleducadas, entre nubes de profecías muy dudosas capaces de crear una mentalidad popular domesticada y tabulada junto al pozo de alfalfa, estamos aviados en España.

Este estado de ingobernabilidad e interinidad no debe seguir por mucho tiempo. La economía está muy resentida. Entren en un concesionario de coches nuevos y pregunten las ventas del último mes. Estamos camino de una recesión muy grave.

Tomás de la Torre Lendínez

Deja un comentario