Comenzamos un nuevo curso en Diario de un espectador, que sigue sentado viendo cómo unas elecciones generales no sirvieron para nada, y ahora estamos a un mes de repetir la experiencia por cuarta vez consecutiva.

El panorama electoral está muy abierto, ya que concurren una larga lista de partidos y partiduchos a la contienda por el voto, algo que divide al electorado, cansa al votante y multiplica los resultados finales.

Que nunca llegan a acuerdos de consenso, dado que el español considera su pensamiento político tan absolutista, como el carácter de algunas decisiones judiciales del Supremo que no permiten disentir, ni acudir a una instancia superior que existe como garante de una Justicia sometida al capricho del gobernante de turno.

El asunto de la exhumación de Franco es palmario. Es una sentencia hecha a medida de una persona y su familia, a la que no dejan apelar al Constitucional, ni a las instancias europeas.

¿Esto es Justicia o sometimiento al odio de un gobierno desnortado?. No quisiera estar en la piel de ninguno de los jueces, que pasarán a la historia como inicuos, por lo menos.

Tomás de la Torre Lendínez

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