En el denominado apartado “Frente del Este 1941-1943” aparecen los nombres de los caídos de un cuerpo al que hoy vamos a dedicar nuestro programa: los médicos y sanitarios de la División Azul.

A ambos lados del pórtico de la actual Escuela Militar de Sanidad hay dos grandes placas conmemorativas en las que quedan reflejados los nombres de los Oficiales Caballeros de la Orden Militar de San Fernando de las diferentes especialidades de la Sanidad Militar. En la segunda placa figuran los nombres de todos los caídos miembros del Cuerpo de Sanidad en sus diferentes escalas y especialidades. En el denominado apartado “Frente del Este 1941-1943” aparecen los nombres de los caídos de un cuerpo al que hoy vamos a dedicar nuestro programa: los médicos y sanitarios de la División Azul.

Pedro Pérez Piqueras, Tte. Coronel en situación de retiro, cirujano bascular y Juan Manuel Poyato Galán, Urologo e historiador militar, autor del libro, “Sobre el hielo y bajo el fuego. La División Azul en la campaña de Rusia”, nos transportan a las estepas rusas en aquellos días de 1941. Con ellos descubriremos las condiciones de trabajo de nuestro personal sanitario militar, sus anécdotas, su día a día.

Al tratarse de una unidad de voluntarios, la captación de tropas se realizó por dos cadenas diferentes. La División Azul no se reclutó solo en los cuarteles, al contrario, el impulso salió del pueblo; No puede extrañar que fuese significativa la presencia en las oficinas de enganche de numerosos voluntarios que en su condición de médicos y estudiantes de medicina ofrecían su colaboración a título particular. Por una parte fue FET de las JONS la que estableció banderines de enganche por toda la geografía española y a cuya llamada acudió gente de todo origen social y condición. El reclutamiento de Oficiales Médicos fue competencia exclusiva del Ejército de Tierra. Cada región militar debía seleccionar de entre los oficiales médicos voluntarios que debían integrarse en cada una de las unidades en proceso de constitución. De entre los voluntarios se escogieron a los profesionales de mayor prestigio previamente contrastado durante la reciente guerra civil española. A nivel del Ejército se encargó el alistamiento del personal militar a las ocho regiones militares y protectorado de Marruecos, que a su vez organizaron un batallón de infantería y un grupo de artillería o de zapadores según la potencia de cada región. De igual manera se alistó personal facultativo desde la misma Academia de Sanidad Militar del Ejército de Tierra.

Los soldados, miembros del Grupo de Sanidad, siguieron un riguroso y acelerado programa de instrucción tendente sobre todo a adecuarlo a las tácticas de combate alemanas, en las cuales la movilidad del apoyo sanitario a la fuerza era fundamental. El apoyo sanitario de primer escalón estaría basado en los puestos de socorro y el según nivel residiría sobre el hospital de campaña divisionario y sus dos equipos quirúrgicos.

Se crearon hospitales de retaguardia para los divisionarios españoles atendidos por personal español para solventar el problema lingüístico que se produciría si se evacuaba a españoles a hospitales de retaguardia alemanes. Para ello se reforzó el contingente sanitario inicial con un segundo contingente de refuerzo constituido por oficiales médicos y enfermeras para dotar a dichos hospitales de retaguardia. Las Damas de Sanidad serían destinadas a los hospitales de retaguardia, evacuación y de convalecientes.

El primer oficial médico que mandó un equipo quirúrgico en el frente con la División Azul fue el capitán médico Fernando Lorente quien dejó por escrito algunas reflexiones sobre su trabajo en Rusia. Definió la estructura de trabajo que debía existir entre los distintos escalones sanitarios de la División Azul. En el caso de los procedimientos a realizar en el puesto de socorro de batallón se definían los siguientes: revisión del vendaje de la herida, traqueotomía, vendaje cerrando herméticamente el neumotórax, hacer posible el transporte, sedación del dolor, combatir el shock, evitar la infección (suero o antitoxinas antitetánicas), vendajes de compresión (hemostasia preliminar), anemias por hemorragia y punción o cateterismo de vejiga.

Estos médicos de batallón por su dedicación y proximidad al combatiente se ganaron un gran respeto y aprecio. Tanta proximidad a la línea de contacto con el enemigo se tradujo en un alto número de bajas entre los oficiales médicos destinados en estos primeros escalones sanitarios. Durante toda la guerra se intentó mantener la presencia de dos oficiales médicos por cada uno de los batallones y grupos de la División.

La estructura de los puestos de socorro españoles en aquel frente difería de la concepción actual que se tiene de ellos. La zona de recepción de bajas tenía una estufa de leña en permanente funcionamiento y se continuaba con una sala de curas y atención. Se incluía una pequeña sala de veinte camas para enfermos y camas para bajas en proceso de evacuación hacia los puestos de clasificación, también incluía una sala para gaseados y un equipo de oxigenoterapia para ellos.

Especial atención hay que dedicar a las mujeres que, con el mismo espíritu e igual valor,viajaron a tierras rusas para ejercer como enfermeras y socorrer y ayudar a los soldados españoles.

El nuevo cuerpo de Damas de Sanidad fue aprobado por orden de 31 de julio de 1941 (D.O. nº 172/5 de Agosto de 1941). Dichas Damas ejercieron un protagonismo destacado junto al soldado a partir de julio de 1941. En el despliegue sanitario del frente del Este compartieron funciones con las más abundantes enfermeras aportadas por la Sección Femenina de FET de las JONS; En conjunto, un total de 87 partieron hacia Alemania para prestar servicios en la División Azul como enfermeras de la Cruz Roja Alemana.

La primera expedición de la División Española de Voluntarios salió de Madrid desde la Estación del Norte, el 15 de julio de 1941 al mando de Mercedes Milá Nolla, Inspectora General de los Servicios Femeninos de Hospitales. Estas enfermeras ejercieron sus funciones en escalones sanitarios a retaguardia, fundamentalmente en los hospitales de evacuación de Riga, en Letonia, y Vilna en Lituania y en el hospital de convalecientes de Königsberg.

El repaso de sus extraordinarias hojas de servicios y el repaso de las estructuras sanitarias en las que sirvieron dentro del escalonamiento sanitario de la División Española de Voluntarios (DEV), conocida habitualmente como División Azul (DA) entre los años 1941 y 1943 es un modesto, pero obligado homenaje.

 

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