El calendario nos trae unidas dos fiestas muy católicas: los Reyes Magos y el Bautismo del Señor. Ambos días tienen sus propias connotaciones en la Palabra de Dios. Nosotros, sin embargo, las unimos ya que el almanaque las trae seguidas una tras otra.

La Palabra de Dios de estas fechas tiene para todos los siguientes mensajes:

1.- La Epifanía, o  la Adoración de los Magos de Oriente es cada seis de enero. Es el momento en que tres misteriosos personajes se acercan, siguiendo una estrella singular, hasta el portal de Belén a adorar a Jesús, Hijo de Dios hecho hombre, nacido de la Virgen María por obra del Espíritu Santo.

Estos sencillos hombres, repito, hombres, son engatusados por Herodes para denunciar la presencia del  Niño Jesús y el lugar donde estuviera, con el exclusivo fin de quitarle la vida para que no le hiciera sombra, ya que el recién nacido lo llamarían el rey de Israel.

Estos hombres magos de Oriente reciben un mensaje divino para volverse a su tierra por otro camino y Herodes, herido en su orgullo, monta la matanza de los Santos Inocentes.

Los magos ofrecen al Señor oro, incienso y mirra, prueba de que era el Cristo rey, era el Hijo de Dios y para salvarnos a todos moriría en la Cruz resucitando al tercer día de entre los muertos.

Ahora, ya los reyes son magas, u otras atrofias sociales, ahora es mejor vivir los Reyes en el corazón de cada uno y en la familia, huyendo de las cabalgatas municipales manipuladas.

2.- En este domingo Jesús acude a las orillas del río Jordán a que Juan Bautista lo bautice. Es el momento clave en el que se demuestra públicamente, fuera del portal de Belén, la divinidad de Jesús. La Santísima Trinidad es la mejor prueba de la mesianidad del Señor.

Cabría hacernos ahora una pregunta clave:

¿Somos conscientes que estamos bautizados en la Santa Iglesia Católica?

A veces, cuando olvidamos nuestro propio bautismo, tratamos a la Iglesia más que como Madre, la hacemos madrastra y arreamos palos, críticas y mentiras sobre las arrugas de una institución de fundación divina de Jesús sobre la roca de Pedro y sus sucesores. Pobres e indigentes mentales, quienes toman a la Iglesia como madrastra. Más le valía apostatar de la fe católica y largarse con viento fresco del redil del rebaño del Buen Pastor.

3.- ¿Es necesario dejar el bautismo de los niños de hoy hasta la mayoría de edad para elijan ellos?

Muchas familias lo hacen cada vez más. Estas gentes no piensan en el bien que se les hace a los niños al bautizarlos al poco tiempo de nacer.

Se está produciendo un fenómeno social nuevo: cuando llega la edad de acudir a la catequesis parroquial para hacer la primera Comunión, los niños que no  están bautizados entran en una comparación con los otros, que los lleva a acudir hasta los psicólogos para poder entender ese desamparo familiar que un día de pequeños  le hicieron sus propios padres. Siempre es mejor prevenir que curar. Siempre es mejor hacer el bien espiritual aunque sea exagerado, porque no hace ningún daño a los niños pequeños. Todo lo contrario se les da el gran regalo de ser hijos de Dios y miembros de la Iglesia al impartirles el sacramento del Bautismo.

Deja un comentario